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Tal vez esta sea una saga demasiado explotada a la hora de hablar sobre algo, pero creo que, siendo algo que ha hecho alcanzar tanto éxito a su autora, debemos hablar sobre ello.

La mayoría de nosotros conoce a Harry Potter, sea por los libros o las películas, porque no ha pasado desapercibido en esta generación. Rowling ha hecho de Harry, quien comenzó la historia con once años, una persona capaz, fuerte, segura y que es capaz de tomar decisiones difíciles.

La historia comienza con la celebración del mundo mágico. Durante muchos años, había sido aterrorizado por el malvado mago Lord Voldemort. La noche anterior, el 31 de octubre, Voldemort descubrió el refugio escondido de la familia Potter y mató a Lily y James Potter. Sin embargo, cuando intenta matar a su hijo de 1 año, Harry, la maldición asesina Avada Kedavra se vuelve sobre sí mismo. El cuerpo de Voldemort resulta destruido, pero su espíritu sobrevive: no está muerto ni vivo. Por su parte, a Harry sólo le queda una cicatriz con forma de rayo en la frente que es el único remanente físico de la maldición de Voldemort. Harry es el único superviviente de la maldición asesina, y a raíz de la misteriosa derrota de Voldemort, el mundo mágico comienza a llamarlo «el niño que sobrevivió».

El 1 de noviembre, Rubeus Hagrid, un semi-gigante, deja a Harry con los únicos parientes que le quedan, los crueles Dursley. Éstos son su tío Vernon, su tía Petunia y Dudley, su primo obeso y malcriado. Ellos intentarán en vano esconder su herencia mágica (por ejemplo, al decirle que sus padres murieron en un accidente de tráfico, o castigándolo severamente después de cualquier comportamiento extraño). Sin embargo, la víspera de su undécimo cumpleaños, Harry tiene su primer contacto con el mundo mágico cuando recibe cartas del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, las cuales eran entregadas por lechuzas, aunque su tío impide que pueda leerlas. Ya en su cumpleaños, Hagrid aparece y le dice a Harry que existe un mundo mágico y otro «muggle» y, puesto que él es un mago, ha sido invitado a asistir al colegio.

A partir de ese momento, Harry pasa la mayor parte de su tiempo en Hogwarts, donde vive muchas aventuras relacionadas con el segundo ascenso al poder de Voldemort, que continúa con sus planes de dominar el mundo mágico y eliminar el mundo muggle. Cada libro cuenta un año (generalmente de julio a junio, salvo algunos flashbacks) de los siete que Harry debe pasar en Hogwarts para terminar su formación mágica.

Al contrario de novelas como las de Narnia, en las que se trata un universo alternativo, o El Señor de los Anillos, donde la «Tierra Media» se trata de un pasado ficticio, el mundo mágico de las novelas de Harry Potter es un universo paralelo al nuestro y contiene diversos elementos mágicos análogos a cosas del mundo no mágico o muggle. Este universo mágico tiene una organización política para cada Estado; en el caso del Reino Unido, donde se desarrolla la mayor parte de la acción, la máxima institución es el Ministerio de Magia. Existe un «Estatuto Internacional del Secreto» que obliga a todos los magos y brujas del mundo a mantener en secreto la existencia del mundo mágico a los muggles.

La capacidad de hacer magia, según las novelas, es innata más que aprendida, aunque los jóvenes magos deben asistir a escuelas con el fin de dominarla y controlarla. Esta capacidad es totalmente hereditaria, aunque existan magos hijos de muggles (o «sangre sucia» de forma despectiva) pues estos siempre debieron tener un ascendente mago; también es posible que existan hijos de magos sin alguna capacidad mágica. A éstos últimos se los llama «squibs». Los magos tienen un desarrollado sistema social, con su propia moneda, sanidad y una compleja red de transportes y comunicaciones.

Dentro del mundo mágico, coexisten con los magos otras criaturas que también son mantenidas en secreto y fuera de contacto con los muggles. Entre ellas se encuentran dragones, fantasmas, unicornios, sirenas, centauros y otras inventadas o adaptadas por la autora como los dementores o los elfos domésticos.

Los libros evitan ubicar la historia en algún año en particular, sin embargo hay un par de referencias que permiten establecer una línea de tiempo con años reales. La primera se da en la segunda novela, Harry Potter y la cámara secreta, en la que el fantasma Nick Casi-Decapitado celebra el 500º aniversario de su muerte, que ocurrió el 31 de octubre de 1492, por lo tanto, el libro se ubica en el ciclo lectivo de 1992 a 1993. Esta cronología se reitera en Harry Potter y las reliquias de la Muerte, cuando se indica que la muerte de James y Lily Potter ocurrió el 31 de octubre de 1981. Estos datos permiten deducir que el argumento de la historia transcurre desde 1981, cuando Dumbledore entrega a Harry a sus tíos al comienzo de La piedra filosofal, hasta 1998, al final de Las Reliquias de la Muerte.

A mí, personalmente, me encanta todo lo relacionado con Harry Potter. Me declaré seguidora de la saga al finalizar el primer libro hace un par de años. Destaco también que Rowling es capaz de situar la historia muy bien, lo cual hace difícil perderse.

No encuentro a los personajes demasiado complejos, pero también hay que decir que, al ser una saga infantil-juvenil, tiene su explicación.

Por otra parte, pienso que la calidad literaria de los libros va decayendo según avanza la historia. El primero es escandalosamente genial y, por ejemplo, en el quinto hasta que no pasan ciento cincuenta páginas no ocurre absolutamente nada. Una cosa es que te mantenga con la intriga y otra muy diferente es que te aburras esperando a que suceda algo.